Mi Historia

Mi nombre es Katherine González Aguayo, actualmente tengo 36 años, soy casada y tengo 2 hermosos y sanos hijos.

Desde mi infancia y adolescencia siempre tuve un cuerpo sano y delgado y jamas le di la importancia que este se merecía, como para mi siempre fue normal lucir un cuerpo con esas características nunca me cuidé.

A los 20 años con mi pololo en ese entonces hoy mi marido, tuvimos un emprendimiento de comida rápida a domicilio, esa fue mi perdición todo el día trabajando no hacíamos otra comida si no que comíamos lo que vendíamos sándwich, pizzas, pichangas etc, solo comida chatarra, subí mas de 20 kilos en 3 años y quedé embarazada de mi primer hijo pesando 87 kilos, después de eso empezó mi lucha con el sobrepeso, realizando dietas y tratamientos siempre fallidos y siempre con la esperanza que apareciera ese producto mágico que te hiciera bajar de peso casi por arte de magia.

Así pasaron los siguientes 8 años, hasta que encontré unas gotas que me hacían adelgazar con una dieta de 500 calorías, la hice baje muchos kilos, sufriendo, comiendo la nada misma, sin asesoría de un profesional solo con las instrucciones de la persona que las vendía y en la desesperación yo solo confié, al casi termino de la dieta con un peso de 76 kilos yo feliz nuevamente con un peso más normal, quedé embarazada de mi segundo hijo y obvio subí todo los kilos que baje y más. Y nuevamente a luchar contra los kilos y ahora con las enfermedades que esto conlleva en noviembre del 2020 mi cuñada que me veía mal me saca una hora a médico general además conocido de infancia y al hacerme los exámenes confirmo que tengo resistencia a la Insulina, hipertensión y el doctor me dice Katherine eres muy joven para tener estas patologías y yo en mi desesperación y angustia le pregunto por alguna operación y el me dice que seria lo mejor, que busque al Doctor Francisco Pacheco y su equipo médico que son lo mejor de la VIII región. Y así fue lo busqué rápidamente y lo visité a principios de diciembre, hicimos algunos exámenes faltantes y sin mayor preguntas ni dudas con lo que él me dijo que era mejor para mi, optamos por el Bypass Gástrico. En medio del caos de la pandemia, mi susto por lo que se venía pero mi total confianza en el doctor y equipo médico el día 26 de febrero del 2021 me opere en la clínica Sanatorio Alemán, desde que ingrese hasta el día de hoy jamás pero jamás me he sentido sola a la deriva, es un equipo completamente familiar, siento la necesidad de verlos y contarles mis avances y mis dudas y ellos siempre dispuestos a dar sus palabras de aliento y sus consejos como muy buenos profesionales que son, Fresia mi Nutricionista me respondía todas mis dudas al whatsapp y Jorge  Vásquez mi Kinesiólogo me acompaño desde el momento cero después de la operación siempre pendiente de mis ejercicios y de la evolución del postoperatorio.

Siempre sigo firmemente todos mis controles e indicaciones que me dejaba mi equipo tratante, mis vitaminas, dietas que me dejaba Fresia, ejercicios online al mes con Jorge, controles mensuales con mi Psicóloga Carmen Gloria, ellos forman parte de todos mis cambios, no los dejaría por nada.

 

Con respecto a mi operación fui una paciente privilegiada jamás un dolor una náusea o algo fuera de lo común, llevo 5 meses operada he perdido 30 kilos a solo 8 kilos de mi peso ideal, del mes de operada hago deporte, cosa que no hacía hace años, los cambios físicos se ven desde el primer mes y volver a realizar pequeñas cosas, como sentarse con las piernas cruzadas, desaparecen las manchas del cuerpo del cuello y que la toalla te cubra completa ajajjaaj es maravilloso, pero lo mejor de todo es que estoy trabajando y haciendo algo para que esta historia dure muchos años más y mis hijos y esposo me puedan disfrutar sana y yo pueda jugar, saltar y correr junto a ellos.

Tengo tanto que agradecer a cada profesional que ha sido parte de este proceso, y aun mas a mi familia y esposo que sin ellos nada hubiese sido posible.

 

Katherine González

36 años

Fecha de Operación 26-02-2021

Doctor Francisco Pacheco.

Peso inicial 106

Peso Actual 76

 

 

 

Entrenamiento

Katherine Gonzalez

Mi nombre es Daniel Garcés y mi historia es la siguiente:

Desde muy pequeño sufrí de obesidad incluso desde que nací, esto no genero grandes problemas con mi vida adolescente ni tampoco en mi autoestima, la verdad los grandes problemas fueron en el día a día y en mi salud

Ya a mi edad de 20 a 27 años, comencé a tener muchos problemas de salud provocado por la mala alimentación y el sedentarismo, algunos de los problemas se iniciaron por el mal dormir, problemas de apnea del sueño, el hecho de dormir 8 a 10 hrs y no sentirse descansado y partir un día ya agotado fueron los primeros síntomas de un futuro no mejor, al pasar el tiempo comencé a tener problemas de azúcar alta (pre-diabetes), hígado graso (al borde de la cirrosis, sin haber bebido alcohol en mi vida), y una pre-gota, anunciaban una vida corta y llena de medicamentos y solo teniendo 27 años.

Visite a una seria de especialistas como Nutricionistas, Medicina General, Endocrinólogos y todos tenían opciones y métodos diferentes que en el final terminaban en la administración de medicamente los cuales debían tomarse por largos periodos para disminuir los niveles de azúcar e hígado graso que mantenía. A largo plazo esto ayudo a mejorar en algo los niveles pero las consecuencias por el consumo de estos medicamentos generaban otros problemas secundarios.

Probé pastillas para adelgazar y termine probando inyecciones que si bien funcionaban en parte al momento de terminar el proceso, el rebote en el peso era inevitable. Hasta que pude encontrarme con un testimonio como este en donde pude conocer este grupo medico COBEC y además participe de algunas presentaciones de pacientes bariátricos con muy buenas recomendaciones.

Fue ahí que después de bastante análisis, miedos y temores por personas que pasaron por operaciones similares la toma de la decisión no fue fácil pero necesitaba un cambio en mi vida y acciones de grandes impactos.

 

 

 

Luego de mi operación cambio todo en mí, realice un cambio de vida y de mente, que me ayudo a una recuperación muy exitosa y rápida, los primeros cambios importantes los note solo al pasar 2 meses, cuando comencé a practicar running, mi cuerpo se sentía muy liviano, podía correr sin cansarme, logre distancias impensables para mí, 5Km, 10 Km incluso corrí 20Km sin detenerme, era increíble la sensación del no cansancio y lograr estas distancias en aquel entonces.

Por otro lado al quinto mes todos mis niveles se regularizaron sin tomar ningún medicamento para lograrlo solo centrándome en mí mente, en mi cuerpo y en mí alimentación. El deporte fue la llave para alcanzar el éxito y obviamente mi vida renació como un hombre nuevo.

En resumen la oportunidad que me dio la operación me cambio la vida, pude partir de nuevo y al día de hoy me siento una persona completa con una excelente salud y excelente estado físico que me a llevado a superarme con cada entrenamiento y con cada meta que me he propuesto, agradezco la oportunidad que tuve de poder optar a realizar este tipo de operación

 

EL PROCESO.

La etapa de definición para llegar a un buen profesional de la salud fue en base a muy buenos comentarios que tuve del doctor Francisco Pacheco, la gran mayoría para no decir todas las personas que conocí operados bariátricos fueron del doctor Pacheco;  participe además de algunos seminarios dictados por el los cuales me llevaron a tomar la decisión de confiar mi operación en este profesional. Pero como todo esto no es magia, el proceso de una operación de este tipo necesita de una gran determinación, orden y perseverancia, lo cual no es fácil y la ayuda nutricional es fundamental, yo trabajo en la actualidad con la Srta Claudia Jara, una profesional muy altamente calificada, una paciencia inigualable y una dedicación a sus pacientes muy pocas veces vista, me enseñó a comer y a vivir de una mejor forma, con grandes recomendaciones, muy buenos consejos y un gran soporte en cada momento que la necesite, incluso en fines de semana aclarando cualquier duda que pude tener lo que me ayudó a hacer cada vez más independiente, por otro lado el aspecto psicológico es la base para un entendimiento clave para una operación como esta, por lo cual y junto a la Psicóloga Carmen Gloria , trabajamos en los cambios de hábito, consejos tan simples para llevar de una forma exitosa esta operación, cómo utilizar un plato pequeño para comer y de esta forma mi mente entienda que es una ración correcta de comida o mantener los tiempo adecuado de comida fueron importantes para avanzar, por otro lado todo esto en un periodo de COVID donde las sesiones virtuales fueron fundamentales para tener un proceso seguro en la operación, sobre todo en las clases de kinesiología, uno de los aspectos importante a considerar es la pérdida de masa muscular, la cual es recuperable con trabajo físico diario, y esto fue posible para mi gracias a la digitalización las cuarentenas y los aforos limitados dificultaron las clases presenciales pero no fue obstáculo para seguir adelante con el proceso, por lo cual realizamos los entrenamientos en formato videoconferencia lo cual para mí fue genial, incluso estando por mi trabajo fuera del país, podía participar de las clases por las tardes, en nivel de exigencia es alto pero al mismo tiempo motivante, además la motivación que genera Jorge Vásquez, es increíble, la simpatía, la exigencia y el nivel técnico para el trato de los pacientes es muy importante y entrega además una confianza que se agradece

 

 

 

 

 

 

 

 

ENTRENAMIENTO

Testimonio Daniel Garcés

Desde muy pequeña sufrí de sobrepeso y obesidad, viví el bullying en mi entorno, colegio, amigos del barrio, etc. Cuando fui creciendo, aproximadamente a los 10 años, decidí comenzar con el largo camino de las dietas. Recuerdo haber hecho una dieta muy estricta, la que, en ese tiempo, me dio muy buenos resultados. Me mantuve “bien” hasta la universidad, en donde comencé a subir nuevamente de peso. El estrés, las pocas horas de sueño, malos hábitos y cero actividad física provocó una gran alza de peso y como consecuencia, las típicas enfermedades asociadas, tales como resistencia a la insulina, hígado graso, lumbagos, entre otras. Preocupada por mi situación comencé con las visitas a nutricionistas, endocrinólogos, gimnasios, etc. Probé muchas dietas y pastillas, con las cuales, con mucho esfuerzo, lograba bajar un poco de peso, pero de manera muy lenta, lo que me provocaba mucha frustración. Pasaron los años, comencé a trabajar y continuaba subiendo de peso. Posteriormente llegué a una nutricionista, la cual me entregó una pauta muy restringida (800 kcal); con esa dieta y con entrenamiento 5 veces por semana en un gimnasio, logré bajar varios kilos. A pesar de que no logré bajar todos los kilos indicados por la nutricionista según mi estatura, me sentía muy contenta.

En el año 2013 quedé embarazada de mi primer hijo y subí 20 kg, después que nació nunca logré bajar todos los kilos que había subido, por lo que seguí con las dietas, con las pastillas, con las visitas a nutricionistas, incluso probé métodos no muy seguros para la salud (nuez de la india), intenté con inyecciones, pero cada vez costaba más generar un impacto fuerte en mi cuerpo. El 2015 quedé embarazada por segunda vez y subí nuevamente de peso. Después que nació mi segunda hija ya estaba aún más acomplejada, desesperada, probando más y más dieta, sin embargo, con mucho esfuerzo y comiendo casi nada lograba bajar unos pocos kilos, pero me aburría, dejaba la pauta de alimentación y volvía a subir. El poco tiempo, la frustración, lo incomoda que me sentía conmigo misma hizo que poco a poco comenzara a ocultarme, a vivir escondida, me comencé a aislar de las reuniones con amigos, de reuniones familiares, incluso, comencé a privarme de salidas con mi familia, de jugar al aire libre con mis hijos, me sentía muy frustrada, muy amargada, con mucha pena, me preocupaba mucho el mal ejemplo que le estaba dando a mis hijos. Tenía mucha rabia de ver a lo que había llegado y lo que me había hecho a mí misma. Fui muy dura conmigo, no podía soportar verme así, nunca me acepté y ya no me sentía feliz.

Llegó un día en que la frustración y la pena era tan grande que, sin decirle a nadie y sin pensarlo mucho me contacté con el Sanatorio Alemán. No tenía idea por dónde comenzar, le consulté a la ejecutiva del call center quiénes eran los doctores que realizaban cirugías bariátricas, ella fue muy amable y me orientó súper bien. Fue así como agendé una hora con el doctor Molina. Cuando lo ví debo reconocer que fui un poco temerosa, sin muchas expectativas, había pasado por tantas dietas inútiles que incluso tenía temor que la cirugía no fuera exitosa conmigo. Él fue muy amable y comprensivo, conversó harto conmigo y me solicitó todos los exámenes que se requieren. Siempre voy a recordar sus palabras cuando se despidió de mí y me dijo: “te va a cambiar la vida, chiquilla” en ese momento se me llenaron los ojos de lágrimas y fue así como comencé a agendar todos los exámenes solicitados, ya que el equipo realiza una evaluación muy completa antes de decidir cuál es la cirugía más adecuada para ti.

Pasaron unos meses y llegó la pandemia, mi familia tenía miedo de que me operara en medio de todo eso, pero yo confié en el equipo médico y en la clínica.

Fue así como llegó octubre del 2020 y con 93kg me interné y lo hice. A pesar de haber llegado a internarme sola y sin visitas por todos los protocolos Covid-19, en todo momento me sentí muy acompañada por todo el equipo, ellos nunca me dejaron sola, recibí las visitas del doctor Molina (cirujano), de Fresia (nutricionista), Paula (psicóloga), Carla (enfermera), de Jorge (Kinesiólogo) ¡quien comenzó a motivarme con los ejercicios desde el primer día!

Estaba tan contenta y motivada, por fin había logrado lo que en un comienzo había visto tan lejano! Es por eso que desde un comienzo es muy importante no perder el foco, seguir todas las instrucciones, tanto con los controles, los exámenes, los medicamentos, la alimentación y por supuesto con los entrenamientos con Jorge (kinesiólogo), lo cual es un pilar fundamental en el éxito del tratamiento, ya que no sólo debe tratarse de una baja de peso, sino que sea un proceso controlado, logrando aumentar la masa muscular y bajando el porcentaje de grasa, con el fin de ir mejorando todos los parámetros alterados. Gracias a su motivación pude entender que la actividad física debe formar parte importante de tu vida y no debe ser algo que se practique sólo si queda tiempo. Hay que dejar atrás las excusas y de a poco adaptarte a tu nueva vida, eso es clave para que los resultados sean óptimos y lograr que se mantengan en el tiempo.

La cirugía la considero una especie de “reseteo”, es una nueva oportunidad de vida para hacer las cosas bien, pero el trabajo posterior es largo y es de cada uno, por eso debe ser un compromiso personal y también familiar.

A los 9 meses de la cirugía puedo dar fe de que llegué a las mejores manos, siento que he podido reconciliarme conmigo misma y reconciliarme con la comida, he aprendido a comer de nuevo y a escuchar las señales del cuerpo. Recuperé mi vida, el amor propio, me siento libre de poder salir, correr y jugar con mis hijos, de ser una persona sin complejos, de ser una persona feliz. Sin duda ha sido la mejor inversión que he hecho por mí.

Finalmente, hay que mencionar que lo más importante al momento de tomar la decisión de someterse a una cirugía de este tipo es lo que cada uno siente, ya que sólo uno sabe cuánto afecta vivir en un cuerpo que te hace sentir incómoda, la pena y frustración que puede generar estar en una constante lucha por bajar de peso, mantenerte saludable y no tener los resultados esperados. Hay que aprender a escuchar tu interior y no guiarte por malos comentarios, prejuicios sobre la cirugía o malos consejos que puedan llevar a desmotivarte y a no tomar la decisión correcta.

Acepté dar mi testimonio para motivar y ayudar a quienes están pasando lo mismo que yo viví.

Gabriela Delgado Barriga. Manga gástrica.

Julio 2021

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Gabriela DelgadoManga Gástrica

En junio 2019 me encontraba completamente desanimada y frustrada luego de haber intentado todo por bajar de peso por mi cuenta, sin mucho resultado. El stress laboral, malos hábitos alimenticios y poca actividad física me pasaron la cuenta y necesitaba ayuda profesional e integral para saber que estaba haciendo mal.
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María Gracia OjedaManga Gástrica

En diciembre del 2006, a los 18 años, con 98 kg y recién comenzando la universidad, conocí al Dr. Francisco Pacheco. Un cirujano digestivo que estaba recién empezando a hacer cirugías bariátricas en Concepción. Me llevaron mis papás explicándome que él hacia una cirugía para bajar de peso. Llegue con una historia muy similar a todos los pacientes bariátricos: siempre con problemas de sobrepeso, intentando las mil y una dietas, consultando con nutricionistas, psicólogas y psiquiatras.
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Verónica Paz Treuer del ValleSantoro